Actualizado el ranking del Indice de desarrollo humano

Uno de los indicadores más importantes del actual siglo XXI, tiene que ver con el Índice de Desarrollo Humano, conocido también por su sigla IDH. Gracias a este indicador se puede calibrar cómo el estilo de vida de las sociedades es realmente positivo y dignifica a todas las personas.

Este indicador, tiene un peso casi igual de similar a lo que representa el PIB. De hecho durante mucho tiempo se consideró el PIB como el punto de referencia de la calidad de vida que puede tener una persona. El concepto del PIB que comenzó a establecerse como indicador a partir del año de 1930, ha tenido diversas variaciones.

El creador del PIB fue el economista Simon Kuznets. El PIB establecido por él, representa grandes diferencias frente a otros países, debido al valor de las divisas, como también por el poder adquisitivo que tiene un Estado para gestionar sus importaciones y exportaciones. Por eso se habla de otro concepto importante en la economía mundial, tal como lo es la paridad del poder adquisitivo (PPA).

La propuesta de Simon Kuznets

El mismo Simon Kuznets, como economista ganador del Premio Nobel de Economía, indicó hacia el año de 1971, los factores que se integran en el IDH. Gracias a esto se replanteó lo que pueden ser las pautas que definen la calidad de vida de una persona.

Gracias a la precisión de estos factores, se pueden entender a la perfección que el PIB y el IDH distan muchísimo de tener el mismo valor. Porque en primer lugar, se debe considerar lo que representan las deficiencias sociales de una nación, tal como se ven reflejadas en su inflación, la tasa de desempleo y en la denominada línea de pobreza.

El primer factor que se tiene en cuenta a la hora de definir el IDH, es el relativo al tipo de vida que llevan las personas de una sociedad. Se estima aspectos como su larga vida y las condiciones saludables que definen su día a día. Por otra parte, se encuentra el aspecto referente al acceso de la educación.

El índice de escolarización también es tenido en cuenta

En el primer caso, el referente al tipo de vida, se tiene en cuenta más que todo lo que es la esperanza de vida. En cambio, en lo referente a la educación, se toma como referencia los años promedios de escolarización de sus habitantes. Para esto también se tiene estimado un promedio de formación.

Finalmente, el otro aspecto clave, se tiene en cuenta lo que es el estándar de vida decentes. Y en este caso se toma a favor lo que es la paridad de poder adquisitivo. Este último concepto viene a representar lo que es la igualdad o desigualdad que existe en la sociedad a través de la calidad del trabajo que se ofrece.

Curiosamente, el IDH recibe una crítica muy fuerte, por parte de muchos economistas al no considerar la igualdad dentro del cálculo de este índice. Para los críticos, en una sociedad donde exista una competencia muy aguerrida en temas de salarios y beneficios sociales, es poco probable que el IDH sea lo suficientemente alto y digno.

No se trata de una cuestión de quien gana más o quien gana menos.

Los defensores de la igualdad aducen que se juzga los derechos de una nación

Así que los críticos abogan a que se tome en cuenta la desigualdad. Y esta desigualdad no está relacionada propiamente con lo que es el sistema socialista o capitalista, sino en la oferta de condiciones que puede ofrecer un gobierno para que sus habitantes se sientan respaldados por sus beneficios.

Si existe una clase social que reciba mayores atenciones que otras por parte de las instituciones, entonces se puede alertar una inconsistencia clara respecto a la esencia de un gobierno que en gran medida está dominada por la corrupción y por los intereses de dicha “clase social”.

Lo que ocurre con el tema de la desigualdad es que esta no puede ser medida propiamente como una variable “matemática”. La desigualdad que desean ver reflejada los críticos de IDH, se queda en el plano de lo político. Y poder medir esto, no es tan fácil como si lo ofrecen las estadísticas obtenidas por ciertas instituciones.

Estas instituciones a cargo de medir las variables del IDH, son establecidas por la UNDESA, UNESCO ICF Macro Demographic and Health Survey, UNICEF y encuestas llevadas a cabo por OCDE. Además, el dato del PIB, es ofrecido el Banco Mundial, el FMI y United Nations Statistics Division.

El informe del año 2018

En el año del 2018, se presentó el último de los informes sobre el Índice de Desarrollo Humano. En este listado, resultó más que obvio que países europeos fuesen elegidos entre los primeros puestos. El primero en la lista es Noruega, seguido por Suiza, Australia e Irlanda.

En la posición número cinco se encuentra Alemania e Islandia. Hong Kong y Suecia ocupan la posición siete. Singapur se encuentra en la novena posición y la décima corresponde a Holanda.

Te sugerimos leer el listado completo en el enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_por_%C3%ADndice_de_desarrollo_humano