¿Cómo se está enfrentando España al auge del juego?

El auge de las apuestas es una realidad. Se trata de un mercado que ha experimentado un crecimiento notable debido a su presencia online.

La historia del juego se remonta hace muchísimos años atrás. Concretamente, los juegos de azar vienen de la prehistoria, por lo que se podría decir que llevamos jugando a este tipo de juegos más de 5.000 años.

No deja de ser una parte de las personas. Nos gusta jugar, apostar, arriesgar, ganar… menos nos gusta perder, pero también forma parte. Por lo que, a lo largo de todos estos años hemos visto cómo han ido evolucionado los juegos y los tipos de apuestas, adaptándose a nuestra forma de vida actual.

Con la llegada de Internet, el juego ha presenciado un cambio notable, debido a que cualquier persona puede acceder a estos juegos. No hace falta ni siquiera salir de casa para hacerlo, solo se necesita un ordenador con conexión a Internet.

No obstante, los datos exactos los proporciona la propia Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ). En uno de los últimos informes correspondiente al último trimestre del 2018, vimos datos interesantes sobre el mercado del juego online. Concretamente, se afirma que durante los últimos 5 años ha crecido la cantidad de jugadores activos en un 130%. Es decir, un 20% por año.

Pero no solamente se ha visto un aumento palpable en el número de jugadores, sino que también ha aumentado el dinero que maneja el sector. Se estima que el dinero en circulación en el sector se multiplicó por 7. Vamos, que si en el 2013 había depósitos de más de 100 millones de euros, a finales de 2018 se llegaron a los 700 millones de euros. Un aumento muy llamativo.

Estas cifras, señalan que estamos ante un crecimiento tan grande que es necesario hacer algo. Como por ejemplo, adaptar las leyes del juego online en España a los tiempos actuales en los que nos encontramos. Unos cambios que afectarían a los principales sectores, que son las apuestas y el casino.

Licencias y cambios legales

Debido al auge de los juegos online, estas casas tienen que pasar por un proceso de licencia y adoptar los cambios legales para poder seguir en activo. En lo que respecta a los requisitos, es fundamental tener las dos licencias, la singular y la general.

Para obtener las licencias, hay que cumplir con los requisitos que establece la ley en los ámbitos jurídicos, técnicos y económicos correspondientes. Dado que son unos requisitos extensos, se pueden consultar directamente desde la página web de la Dirección General de Ordenación del Juego (www.ordenacionjuego.es).

No obstante, aunque experimentamos estos cambios en las leyes de los juegos online desde 2011, no ha sido suficiente. Para muchas personas supone un problema por miedo a que sus seres queridos desarrollen problemas de ludopatía. Tanto es así, que el Gobierno ya ha empezado a tomar cartas en el asunto.

Es fundamental regular las distintas actividades publicitarias, las promociones y los patrocinios. Es un tipo de juego que cala muy bien entre el público joven, dado que para ellos es una forma divertida y rápida de ganar dinero. Pero también se puede perderlo absolutamente todo.

Por lo tanto, debido al auge de las apuestas deportivas y del casino, muchos ciudadanos empiezan a presionar al Gobierno para que aplique medidas más restrictivas. El objetivo, es conseguir que los jóvenes no se sientan tan tentados a querer probar estos juegos por ese mensaje que las empresas transmiten de conseguir dinero fácil y rápido para tener la vida resuelta.

¿Qué perfil es el adicto al juego?

Desde la propia Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados nos indican que en los últimos años, el perfil ha cambiado tanto en edad como en social. Digamos que, se ha pasado de un hombre de 40-50 años con economía media-baja y que jugaba a las tragaperras, a un joven de entre 20-30 años con ingresos medios-altos y que juega a las apuestas online.

Por lo tanto, esperamos que el sector de las apuestas siga evolucionando pero sobre todo con fines legislativos. ¿Crees que así se frenará su crecimiento?