Pan y circo: Sin Trump en la presidencia, cae el ranking televisivo

Desde la llegada de Trump a la presidencia, muchos países han puesto especial atención en lo que estaba sucediendo en el país norteamericano, mucho más que incluso durante gobernantes mejores o peores.

El nombre de Trump no dejaba de resonar en los medios televisivos, en las redes sociales y fue tema de conversación y de chismorreo  político cada que se podía en las reuniones de amigos en la cantina o el café.

Por ello, no es difícil imaginar lo mal que les debe estar yendo a las cadenas televisivas estadounidenses una vez que el excéntrico Trump abandonó la presidencia y en su lugar se encuentra un señor de lo más normal y sin chiste mayor que contarle.

En definitiva, Donald Trump significó una inagotable fuente de contenidos principalmente a los noticieros, de los que también se alimentaron programas de shows nocturnos o vespertinos que siempre tenían algo que decir sobre las impactantes novedades del anterior mandatario.

Variety decidió sacar números de este fenómeno televisivo, donde los programas de prestigio orientados a la política como CNN cayeron un 32% en su audiencia, al menos eso se observó al comparar la cantidad de televidentes que atendían entre diciembre de 2020 y enero 2021.

LEER
¿En qué consiste el factoring?

Fox News es otro grande norteamericano que logró caídas máximas de un 9% de audiencia, mientras que MSNBC recibió un duro golpe del 17%, dándonos una idea de quiénes explotaron al máximo las ocurrencias del anterior presidente.

Trump predijo una caída en picada de la industria televisiva en su ausencia

Seamos sinceros, Trump dijo muchas cosas que parecían desubicada mente narcisistas y egocéntricas durante su mandatario que hizo que la oposición lo repudiaran más de lo que ya lo hacía.

Una de estas declaraciones ocurrió en 2015, cuando Trump se echó rosas y perlas a sí mismo alegando que si él se queda fuera de la competencia por la presidencia, un «colapso mayor» iba a ocurrir en la propaganda republicana, además, la industria de la televisión sufriría una «depresión».

En esta entrevista para First Draft, Trump aseguraba que si la campaña por la presidencia continuaba sin él, se convertiría en algo tan aburrido que nadie le podría atención, y que ni él tendría ganas de mirarlo, y por consiguiente tampoco nadie más lo haría.

Desde luego, ¿quién podría tomar en serio tales palabras tan presuntuosas?, desde luego nadie lo hizo en su momento, pero irónicamente es lo que está sucediendo en la actualidad le pese a quien le pese.

LEER
Europa controla ya a los banqueros millonarios

Y de esto habló el periodista Matt Taibbi en un impresionante análisis donde desveló todo lo que la presencia de Trump en el escenario político representó en su momento, y que incluso la prensa sedienta de noticias escandalosas, encendieron ellos mismos la chispa en Trump para desear ser aún más ese centro de atención.

De hecho, incluso para muchos significó una nueva forma de insertarse en el mundo político, siempre deseando obtener la noticia más fresca sobre lo que ha hecho o dicho Trump, pues siempre era promesas de un nuevo escándalo del cual hablar y sacarle jugo.

Y es cierto, incluso en el extranjero sabíamos que cuando Trump aparecía en el noticiero a punto de dar un anuncio, iba a ser algo catastrófico, algo que llevaría a Estados Unidos a la involución, donde no solo se conformaba por sentenciar a su pueblo, también pasándoles a dar un codazo a cualquier otra nación que se le pusiera en su camino.

Y por si lo dudaban, tan solo hay que ver el ranking de popularidad de estas cadenas televisivas en el 2014, antes de que Trump llegara a ser presidente. Simplemente las cadenas antes mencionadas, Fox, CNN y MSNBC, iban en una caída constante de un 8% menos de audiencia anual.

LEER
¿Qué es el DAFO?

De pronto, Trump baja de las escaleras de la Trump Tower completamente victorioso en 2015, haciendo que las que subieran por ellas fueran los rankings de canales televisivos que se encargaban de analizar sus mandatos y noticias.

En la que sería su segundo round para la presidencia, Trump continuó con su vieja táctica de llamar la atención lo más posible como mejor lo sabe hacer: Dando un escándalo disfrazado de idea magnífica y confundiendo a los votantes con ideas paranoicas de espías y boicot del proceso electoral.

Afortunadamente para muchos, su táctica no funcionó esta vez, pero deja mucho que reflexionar y pensar sobre cómo Trump logró manipular todo a su alrededor a base de artimañas al grado de llegar a la presidencia.