¿Qué es el renting?

Uno de los conceptos que más está siendo implementado en el comercio actual es el relativo al renting. En términos generales, tal como puede deducirse su nombre, se trata de una renta, un alquiler que está definido de acuerdo a ciertas especificaciones. Así que en ese sentido es más que un alquiler. 

De momento, casi siempre que se habla de renting, se habla del contrato que adquiere una persona para servicios referentes al uso de autos. ¿Por qué? Porque es en este servicio donde más tiene repercusión todas las especificaciones que dan vida al mismo contrato. 

Dentro de las características que definen a un contrato de renting, se habla en primer lugar que debe tener una duración superior a un año. Quien contrata el servicio adquiere el compromiso de realizar pagos mensuales, trimestrales o anuales. Todo esto, durante el tiempo de vida establecido en el contrato. 

Contrato avalado por el Código Civil y el Código de Comercio 

Para el empresario, el negocio se encuentra en tener un bien específico, ofertarlo y proponer ciertos beneficios al cliente. Durante el tiempo en que dura el contrato de renting el cliente se convierte en el propietario del bien arrendado. El arrendatario pierde su poder sobre el producto y/o servicio. 

Además de eso, los contratos de renting deben establecerse de acuerdo al Código Civil, como también por el referente al Código de Comercio. Gracias a estos, las cláusulas referentes a indemnizaciones y coberturas, entre otras garantías, tiene todo un aval jurídico. 

Esto es muy importante en el concepto de renting, ya que en el contrato no se puede contemplar la opción de compra. De hecho, tiene una fuerte relación con lo que es los bienes muebles, cuyo servicio o rendimiento se deterioran con el paso del tiempo. Es por eso que se habla del renting de autos, en tanto estos se encuentra expuestos a daños mecánicos y accidentes, entre otros. 

Maquinaria, mobiliario para oficina y equipos informáticos 

El renting está siendo implementado como modelo de negocio, no solo en autos, sino también en maquinaria, equipos informáticos y mobiliarios de oficina. Es un producto al que accede al cliente, considerando que no desea realizar una inversión demasiada alta, siendo propietario de un bien cuya utilidad suele ser provisional. No es algo que el cliente necesite usar de por vida.

Por otra parte, el cliente también decide optar por el renting como una manera de fácil de acceder a un producto que le implicaría realizar un gasto muy elevado. El desembolso de la compra de un auto nuevo, por ejemplo, existe una tarifa inicial considerablemente alta, además de aceptar un compromiso de financiación y pagos. 

El cliente decide dejar de lado toda esta estructura de pagos y financiación para aceptar el contrato de renting que le ofrece una empresa, cediéndole el bien para suplir lo que realmente necesita a un costo mucho más moderado. La empresa por su parte obtiene su ganancia de la utilidad que le puede dar a un producto, tal como lo sería el arrendar una maquinaria para la construcción. 

La empresa ofrece una cobertura adicional 

Sin embargo, al servicio ofrecido, la empresa ofrece otras garantías para que el cliente se sienta seguro con los pagos que realiza de manera mensual. En el caso del renting para autos, se habla de seguros obligatorios, incluyendo el referente a la misma seguridad del usuario. También se especifica el número de kilómetros que puede utilizar el usuario y el periodo de tiempo disponible. 

Incluso, se habla del servicio de sustitución del vehículo, en caso de que el que posee sufra daños. La empresa asume entonces la responsabilidad de seguir ofreciéndole el servicio, ya que precisamente esa es la esencia de sus ganancias. Ofrecer un servicio permanente y respaldado. 

La razón por la que el renting tiene gran fama en lo referente al sector de los vehículos, es porque hoy en día muchas personas consideran que no es una inversión inteligente tener un coche. Una vez comprados, a este tipo de vehículos se le agregan impuestos, gastos en reparación, entre otros.

La desvalorización de los coches

Pero entre todos los motivos por los que las personas le apuestan al renting, el más importante para muchos es el referente a la desvalorización que tiene un coche al cabo de uno o dos años. De manera que adquirir un coche no se convierte en un bien que respalde el patrimonio económico de una persona, pareja o familia.Resulta más sencillo adquirir un contrato de renting y afrontar todos los derechos que eso implica. Claro, no faltara el que opine que teniendo en cuenta los pagos mensuales, en lapso de unos cinco años se habrá podido adquirir un coche nuevo. Pero es aquí donde hay que sumarle que durante todos esos cinco años y los futuros, el cliente tendrá que pagar impuestos adicionales y otros costos.